Explicamos las creencias populares sobre la salud bucodental

Explicamos las creencias populares sobre la salud bucodental

Hay ciertas creencias populares que acabamos creyendo aunque no tengan ninguna base científica. Estas medias verdades van extendiéndose hasta que las acabamos dando por válidas. Sin embargo, considerar esa información como verdadera puede traer consecuencias para la salud de nuestra boca.

A continuación, vamos a ver cuáles son los mitos más extendidos relacionados a la salud bucodental.

 

Acciones después de comer que “sustituyen” al cepillado

Algunas personas afirman que mascar chicle después de comer puede sustituir al cepillado, cosa que es errónea. La función del cepillado es eliminar la placa bacteriana de dientes y encías gracias a los filamentos del cepillo dental y de la pasta dentífrica, algo que no se puede lograr mascando chicle. Eso sí, en las ocasiones donde no es posible cepillarse los dientes, un chicle sin azúcar ayuda a aumentar el pH de la boca, reduciendo el riesgo de la aparición de caries.

El mejor aliado cuando no nos podemos cepillar los dientes es la manzana, aunque nunca será un sustituto del cepillado (tiene ácidos y azúcares que se quedan en la boca). Esta fruta ayuda a limpiar la superficie de los dientes y a reforzar las encías, además de eliminar las bacterias; aunque, recordemos, solo es una limpieza parcial.

Si tienes alguna duda al respecto de cómo cuidar tu boca, consulta con tu dentista para que te explique las mejores opciones.

 

Problemas bucodentales

Muelas del juicio. Se suele decir que hay que quitarse las muelas del juicio cuando salgan porque no tienen ninguna función. Sin embargo, unas muelas funcionales o que no hayan erupcionado no tienen por qué ser extraídas. De hecho, los dentistas solo recomiendan su extracción en caso de que sea necesario. Esto se puede dar por dos motivos:

  • Cuando se crean infecciones, caries o dolor por la acumulación de bacterias. Al estar en el fondo de la boca, es una zona difícil de limpiar.
  • Cuando las muelas del juicio afectan la posición de otros dientes (en la mayoría de los casos estas nacen torcidas). El dentista es la persona más adecuada para estudiar cada caso y ofrecer la mejor solución.

Halitosis. También está muy extendida la creencia de que la halitosis es debida a problemas gastrointestinales. No obstante, el 60% de los problemas del mal olor de boca están relacionados con ella (como, por ejemplo, dolencias de las encías o falta de limpieza lingual). Cuando la comida se queda entre los dientes y se descompone, puede causar mal olor, además de aumentar la cantidad de bacterias en la boca.

Los mejores aliados contra la halitosis son:

  • Consumo diario de frutas y verduras
  • Usar seda dental, por lo menos, una vez al día
  • Cepillarse los dientes después de cada comida
  • Limpieza lingual

Aunque menos frecuente (un 17%), el mal aliento también puede estar causado por problemas en el aparato respiratorio, tubo digestivo o sistémico. Por lo tanto, en caso de que se tenga mal aliento de forma continuada, lo mejor será consultar a un dentista para que evalúe las causas. Si este sospecha que es causado por un trastorno más grave, habrá que acudir a un médico para encontrar la causa del mal olor.

 

Higiene bucal

En cuanto a la pasta dental, no es cierto que, cuanto más pique, mejor. Si tenemos esta sensación con el dentífrico, puede que nos esté dañando las mucosas. De la misma forma, el sangrado de encías al cepillarse los dientes tampoco es normal. Si estas sangran es porque están inflamadas por algún motivo y tenemos que acudir al dentista.

Por último, las limpiezas dentales no son dañinas para el esmalte si se usa una técnica apropiada. De hecho, estas son las mejores aliadas para mantener una boca sana.

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